La Coctelera

Categoría: crónicas viajunas

Salto y preparación

Todo esto supone un cambio atroz. Ya no se trata de trabajillos de universidad. Ni de trabajillos del tres al cuarto. Es más pro. Por decirlo de alguna manera. Un gran cambio.

Una semana muy, muy rara. El martes tuvimos charla invitada, para explicarnos como funciona el trabajo de redacción en un late night, por ejemplo.

Una semana de miedo escénico.

Una semana en la que el calentador decidió dejar de funcionar. Un par de días sin agua caliente y viaje a casa de una amiga (media hora de metro) para poder ducharme.  Eso fue el martes, un poco día de chicas. Pizza, txarrikeris (tipo panchito), fresas con leche y helado. House. Y algo de literatura.

El miércoles hacia casa. En el metro, la primera vez que me encuentro pica. Esto no es Italia, así que mi billete convalidaba que pago cada viaje. Aunque por lo visto hubo uno que no. De camino a casa, me paré delante del "Estudio escarlata", una librería que tiene pinta de estar especializada en novela negra y fantasía. Y me compré un libro que tenía pendiente (nunca me había pensado  tanto el gastarme 10 euros en un libro que me apetecía mucho, pero eso es otra historia, más en la linea de falta de solvencia). "Objetos frágiles" de Neil Gaiman. Da gusto una librería que cuando preguntas por curiosidad si tienen más libros del mismo autor, el señor de la librería te conteste "por fin van a reeditar Buenos Presagios".

Miércoles y jueves muy raro. Mandada ya la presentación, el paguerpoin. Y hoy, esperando la llegada de la compañera y prima Marxa.

Notición para mi

Semana diferente, rara, original... Curiosa. Empezó con la noticia de que el marte no íbamos a tener clase, por enfermedad del señor profesor. Llamaron de la escuela para contarlo, y aunque espero que no fuera más que algo leve, se aprovechó como es debido. Especialmente porque no es una clase perdida, la recuperaremos.

Poco que quiera contar hasta el jueves, donde mi ¿vida? ¿trayectoria? ¿objetivos? ¿destino? ¿mes? ¿lo que sea? ha dado un vuelco espectacular. Y es que habiendo ido a acompañar a mi querida Ana a que se cogiera unas entradas que no encontró, me llamaron por téléfono. Parece que esta semana iba un poco de telefonazos, ¿no?

Pues me llamaban para anunciarme de que el corto "Por un mundo mejor" coescrito con la apañera Ane, había sido seleccionado para el Encuentro entre Productoras y Guionistas de la Comunidad de Madrid. Para los taitantos que habrían mandado, sólo seleccionaban diez, y ¡el nuestro era uno de ellos! ¡Señor! Yo... yo... no me lo podía creer.

Ahora toca preparar un "pitching", o como intentar vendérselo a alguna productora para que nos lo produzcan. Quizá sea en lo que al menos yo más floja ande, en eso de convencer. Ya veremos, nos toca un pequeño curro de aqui al día 11 de este mismo mes. pánico escénico, miedo, no saber si vas a dar la talla... Buf..

Por lo demás, poca novedad. Hablé por este invento del diablo que es el msn con Amanda (digo del diablo porque muchas historias se cuentan con el msn de por medio...). Y el sábado volví a tocar un dado, que tiempo hacía ya. Bueno, y a crear una ficha. Resulta que ahora soy una Sith. Tiembla, mundo...

 

Y muy importante, tenemos fresas.

Reciclando conceptos

Ayer fue día lectivo para mi, como todos los martes y los jueves. Y hacía ya tiempo que no le dedicaba a esto entradas regulares. Y bueno, no es que quiera hablar del master, que no tengo tanto que decir. Pues sólo seguimos avanzando con el desarrollo de la serie. Que ayer sí salí contenta con el trabajo que estamos haciendo, porque necesitaba ver que se avanza, sea o no mi proyecto soñado.

Tengo trabajo que hacer, respecto al master. ¿Y por qué no? Admito que me da un poco de vértigo. Saber si voy a estar a la altura. Poco a poco, señoras y señores. También tengo que admitir que ayer salí cargada con nuevos proyectos que no quiero abandonar por el camino. Ya se sabe, ese vértigo de ver tantos proyectos que los abandonas todos. Bueno, esta vez necesito contar con compañeros de camino, a ver si co compañía los saco adelante. Chissà.

Luego a la tarde, había quedado con mi querida Ana. Que me ofreció plan. Bastante sorprente. Nos acercamos hasta el matadero de Madrid, que dicho así pues suena... eso, sorprendente. Pero es que está reinventado, como gusta decir ahora. Y aparte de un teatro (ahora mismo representan "Hamlet" con Blanca Portillo, Hugo Silva y Asier Etxeandia, que yo recuerde), hay exposiciones. Una de ellas es la Bienal iberoamericana de diseño. Tenían cosas interesantes. Algunas más que otras, pero fue divertido curiosear. Pego aquí algunos de los diseños que me llamaron la atención:

 

 

 

 

Y bueno, también vimos otra exposición llamada Vida 11.0, que yo ya había visto anunciada en el metro (tienden a anunciar cosas bastante interesantes...). Por lo visto se trataba de arte y vida artificial. Especial mención a ese primer premio. Una especie de bosque de vida artificial. Casi hasta podían contarse historias sobre él.

 

Y bueno, de momento, teniendo en cuenta que me tengo que poner a hacer algo útil. O bueno, puede que pertinente. Eso es todo, amigos.

No hay lugar como el hogar

Con los zapatitos rojos empacados en una mochila sin facturar, cual una Dorothy regresando al hogar, este fin de semana he estado en mi casita. Ha sido un fin de semana muy diferente.

Volvía porque me había apuntado a un curso de autodefensa de mujeres. Que me sorprendió muy gratamente. Es más, como ya decía antes de empezar el curso, creo que es algo que debería ser obligatorio en las escuelas. Necesario.

Un poco de Twin Peaks. Los revival hay que llevarlos hasta el final. Bueno, o culpa de un master que despierta curiosidades.

Ida y vuelta en avión, porque resulta que lo encontré más barato que el autobús.

Y se han cumplido 4 años.

Oiga, me da una historia.

Quizá debería ir entre signos de interrogación. Pero no los lleva. Por dos razones. Puede que alguien identifique la interpelación, que le suene, que se le haga conocida. Si la reconocen sabrán porqué no los lleva.

La segunda es más simple. Son las miles de historias con las que me cruzo por la calle. Las decenas que  me he encontrado hoy al volver del metro. La señora envarada muy... ¿aristocrática?; el viejo de la lotería rascando como a la desesperada, el muchacho con un tiro de pantalón a la altura del tobillo, el hombre de expresión resuelta, las frases, los sitios... Detrás de todos y todo puede haber una historia. Y yo quiero contarla. Dicen que todos queremos contar al menos una historia. ¿será cierto? Yo no estoy tan segura. Pero me he puesto a imaginar historias en código binario, historias ilustradas, historias de todo tipo y contenido. ¿Pero todos somos capaces de contar una historia? Creo que es otro cantar. No lo sé.

La clase de hoy ha seguido desarrollando ese piloto para una serie. Aunque sigue habiendo demasiadas cosas que jamás las hubiera llevado por ahí, puede que me haya resignado, aunque esté perdiendo ese toque que yo le daría. Pero he ganado pequeñas batallas, así que sigue teniendo cosas propias. ¿El ego del escritor? No lo sé. Me estoy resignando, reasumiendo que esa historia también es mía, con la importancia en el también. Es la base que tengo, pues tendré que trabajar en ella.

El fin de semana, la que empieza a parecer una constante de mi vida. Planes que se vienen abajo e imposibilidad de ver a amigos y conocidos y tener que recurrir a los ajenos (Esto, Cinta, Asier... que ya no sé si me va a dar por pensar que no quereís quedar...). Amigos ajenos. Y conocidos ajenos. De mi prima por regla general. El sábado cena en "The Wok", que no es un wok de buffet libre de esos, sino una cadena. Y luego me hubiera ido de fiesta, a una zona que podía recordarme algunas cosas de mi Bilbao natal (salvo la compáñía, supongo). La definieron como alternativa, para decir justo después que a mi me tenía que gustar seguro. ¿Eso qué quiere decir? Pero estaba muy cansada. transcripciones del infierno... porque pretendía que el domingo fuese un día útil. Que evidentemente tuvo que serlo. Otro plan abajo y re-recurrir a amigas de mi prima (una nueva) y fichaje de un café para cuando vengan a verme (me han dicho que de noche se pone incluso íntimo, velitas, luz baja...). Y muchas trascripciones.

¿El deber o la chica?

Dios, nunca creí que se me planteara esto...

Y aquí estoy, con un curioso dilema encima de la mesa. Ojalá no sea tan radical, pero mientras tanto dormir es difícil. Quien sabe si el con leche de las 8 y media no ayudó... hablando del con leche, ayer llegué a la conclusión de que le tengo manía, y mucha, a ese vasito en el que aquí te sirven el con leche. No sé por qué, pero se me hace difícil de ver.

Dormir ha sido difícil, es como volver a mis etapas de insomnio. Soy, o era (quien sabe) de las que se les pegaban las sábanas, y 5 horas de sueño son el símbolo perfecto del concepto infierno.

Y todo parecen nubarrones, pero no. Porque sorprendiendome a mi misma, el insomnio de ayer fue productivo (hace una semana y media tuve una especie de anticipo).  Tuve que encender la luz y coger un cuaderno y un boli. Y ponerme a escribir. Aún le tengo que dar vueltas, pero creo que base ya tengo, al menos para algo. Claro que he descubierto un problema nuevo. Cuando escribo, se me ha pegado un batiburrillo de estilos. Desde el esquemático del guión, a mi antigua prosa adornada. Algo que no es ni para un roto ni para un descosido, pero que a la vez, sirve para las dos. Nota mental, repasar y repasar. Repasar.

Y hoy a clase. Entre un par de islas de teoría, hoy hemos hecho un ejercicio realmente divertido. Echando una hojeada al periódico, hemos tenido que desarrollar una idea para una historia. Y después, asignados por colores (digamos que el rojo es el de la pasión, el que no se lo piensa; el negro es el pesimista; el verde el positivo y el azul el crítico, el frío) hemos tenido que hacer una crítica constructiva de los trabajos de los compañeros. Los colores iban rotando. Teníamos que convertirnos en la parte del cerebro que nos tocaba por el color, pero del que había escrito la historia.

Lo que sin querer, ha acabado desembocando en un debate sobre la actualidad y esa visión que se está extendiendo del señor presidente electo casi como el nuevo mesías con superpoderes. Y luego en cómo haríamos n biopic de Michael Jackson (un juguete roto de la fábrica de sueños), que resultaría poco verosimil si te la encuentras en un guión. Quienes serían los directores, una trama tipo culebrón, los actores (imposible no elegir a Michael jackson como Michael Jackson)... de lo que han salido ideas espeluznantes. A lo que se me ha olvidado pagar el café...

Y resulta que ahora tengo un montón de ideas. Me hierve la cabeza con tantas. No sé cómo empezar, ni por dónde. Y temo que me pase lo de siempre, que se colapse y se fundan los plomos. Veremos.

Y como deberes, ver y analizar "En busca del arca perdida". ¿Será que necesito un poco de pulp en mi vida?

Madrid, Je t'aime (boh...)

Antes de tomarme una licencia o un licencioso café, quiero hacer un breve resumen, de esos en plan rapidito o para actualizar...

Desde donde lo dejé. El jueves montamos un videofórum apresurado. Esta semana pasada he sentido una necesidad real de compañía. Los motivos... exámenes (no míos, sino ajenos), distancia, nostalgia y muchas cosas más. Y la propuesta de videofórum llegó apresurada e igualmente fue admitida. Cena y peli. Y no era una cita, aunque tampoco sería un mal plan para una. Crepes rellenas de bechamel con champiñones. Y "Paris Je t'aime". Mmmm... cada vez suena más a cita.

Es una película que se basa en una idea: ¿qué haría cada director si le das dos palabras o conceptos? ¿Qué corto rodaría? Hay algunos realmente tiernos, otros irónicos, unos bonitos, otros feos, unos pequeñas joyas... y alguno surrealista. Memorable la historia del peluquero en el barrio oriental (surrealismo's powa), la de los mimos, la historia de Coixet, la del negro al que le había picado algún bicho (memorable la frase: "¿puedo darte un masaje en los pies? tienes que estar cansada, has estado corriendo por mis sueños toda la noche"; decididamente tenemos que montar la apuesta de entrarle así a alguien...) y muy memorable la de Elijah Wood. Y es que ésta última se merece un aparte, porque es una historia de vampiros. Sí señoras y señores, vampiros... bastante cutre, la verdad y desde luego no sería algo de lo que acordarse de no ser porque ví mi pesadilla visual hecha realidad: cortinillas de corazones...

Como conclusión, me ofrece una oportunidad para un ejercico. ¿Qué puedo hacer yo con los dos mismos conceptos? Apuntado para la lista de pendientes, a ver si soy capaz...

Después el viernes, que fuimos a cenar con una amiga de mi prima y su prima (no señores, no es redundante). A un bar de tapas, una especie de bodeguilla, con camareros guiris y muy altos. Pedimos sangría y ya sea por el medio vaso que probé o porque estaba cansada, empecé a evitar cabezadas encima de la mesa. Así que decidí recogerme prontito a casa, dejando a la gente que se fue reuniendo siguiera con su fiesta (empiezo a pesar que la filosofía de aportar amigos y reunir gente es... ¿habitual?). Agradable paseo hasta casa.

El sábado era la celebración del cumpleaños de Edu (el chico del master). Traté de reunir gente. O de ver a gente. Pero se me cayeron todos. Así que me apunté con mi prima y otra amiga suya a cenar en un indio, que esta vez no me ha sentado mal. Luego, nos pasamos por casa de Edu. Me enamoré de su buhardilla y después de una copa, otra vez cansada y para casa. Luego, Edu me ha comentado después que acabó en una juerga de 30 horas...

Otra vez de vuelta a la semana y ya he pagado las tasas del registro de propiedad intelectual. He preparado cosas para mandar. He ido a clase y salido un poco desencantada (la serie se está desarrollando diferente a como lo había planteado, que no tiene porqúé ser malo, pero tengo miedo de que acabe siendo un poco chabacana...). Y poco más. Eso es todo, así en breve.

Vuelting

De vuelta en los Madriles después del parón navideño. Época muy extraña, llegando al punto de plantearme cerrar este blog. Falta de entusiasmo en muchas cosas, y se ha notado por todos lados.

Esto no puede ser un lugar de lloros y sollozos, así que limitémonos a, permítenme que me invente una palabra, nostalgiar.

Pero hablemos de otra cosa. Porque hoy he vuelto al master (bueno, cierto, empecé el martes, pero a todos los efectos es lo mismo). El martes, evidentemente seguimos con nuestro piloto y nuestra biblia. Creo que el proyecto va adelante y no pinta mal. Y es que resulta que les acabas cogiendo cariño a los personajillos que pueblan nuestras cabezas. Si es que ya hasta les hemos puesto cara...

Y bueno, hoy hemos empezado nuestra nueva asignatura. Era como una segunda primera vez, por raro que suene, pero es que era el profesor de la primera clase aquella (finalmente el jueves pasado no me perdí la clase, porque el señor profesor tenía un problema de salud). Es una asignatura nueva, es un profesor nuevo... todo muy diferente. Una especie de contraposición entre la necesidad de contar historias vs. el arte del cine. Parece que va a ser más teórico que antes. El profesor parece uno de los teóricos, intelectuales, sesudos como ha definido Edu. A otro nivel. A ver qué tal va. Ahora, parece que se confirma algo, otro con una capacidad para explayarse...

Y poco más. Esperando la llegada de un gran amigo que parece que se va a quedar a vivir por aquí. Un saludo a todos.