Hoy he ido a ver 300 (o 309 o 300 con manchurrón). Corriendo, después de la uni, un poco justilla de tiempo. Pero la culpa ha sido del tráfico! XD
Éramos 5. Cinco casi abuelos en medio de un txikipark o de una nevera llena de petisuises. Joder, que época llevamos, allí donde vaya cuelga sobre mi el peligro de ser considerada toda una carcamal... (O algo peor).
Después de que estos gentuzas compraran esa clase de porquerías (queen otro momento hubiera apreciado, pero que podía haber aderezado con la con la comida que pretendía fugarse de mi estómago)que se compran/comen/tiran en el cine (especialmente la señora monstruo y la señora mutante, de una próxima aparición por aquí espero), hemos maldecido ligeramente a la grada
muda (sí, mi sarcasmómetro vuelve a estallar). Ahora vienen las historias de qué no hacer para intentar mantener una conversación con gente con la que no tienes demasiada confianza, pero eso no viene al tema. Asi que pasemos a la película.
La presentación de esta película es simple. O quizás, como de costumbre, no. Es una adaptación de uno de los cómics de Frank Miller.
Con lo que la película visualmente es... efectivamente, es la ostia. La fotografía me ha gustado. Los encuadres, o muchos de ellos, también. Aunque creo que es bastante posible identificar cuales son los que pretenden "homenajear" la tinta y el papel. La imagen está tratada un poco extraño. Dependiendo de las "localizaciones" y de los personajes la magen estaba tratada con filtros. Con un balance diferente. La imagen es muy diferente a la mayoría de las películas que vemos. La estética es la de un cómic, con los contrastes más marcados. Había momentos en los que casi podía ver el trazo del lápiz y el sombreado. Una fotografía cojonuda.
Pero hablando de encuadres, ¿a nade le ha parecido que algunos planos eran un "pequeño homenaje" a otras películas? Por ejemplo, en la escena en la que él se prepara para la lluvia de flechas, sólo le faltaba gritar algo así como "¡Nunca nos quitarán la libertad!", o en otra de la mujer, casi podía ver cómo se hundía el Titanic. Ahora que necesito ayuda para identificar el "¡Hacia la victoria!", que no recuerdo de qué me suena.
El actor, el señor Leónidas, es un fantasma de tomo y lomo. En muchos sentidos. Es Gerard Butler. El horrible fantasma de la ópera, película que si no se ha notado aborrezco.
Y luego está el fantasmón del señor Leónidas. Coño, que la película chorrea testosterona (y aceite pero eso para después). No sé exactamente como explicarlo. Demasiada testosterona.
De hecho sólo hay una escena que se salva de todo ello, una escena que por lo visto no aparece en el cómic. Supongo que sería exigencia del productor. Pues bendito productor, ésta vez. Aunque la muchacha tendría que habérselo clavado en otro sitio. Es una de esas veces que te recorre una satisfacción maligna cuando al fin se cargan a un personaje. Porque cuando preguntan "¿qué puede ofrecerle mi reina a un hombre realista como yo?" se oyen varios susurros (si no hay sorpresas la mayoría de la parte femenina). "una patada en los cojones". Lisa y llanamente.
Una pregunta es, ¿por qué van los espartanos en pelotas? O dicho de otra forma, ¿por qué si van en pelotas usan cascos y escudos?
(ssshhh... eran de bronce, asi que les llamaremos héroes... XD). Todos ocasi todos tienen unos bonitos abdominales que obviamente causaron comentarios, pero no los esperados.
Y luego está el malo, una divinidad. Pero una divinidad divina. Es la reina del Carnaval, la drag queen más dorada. Ella, que en su harén tiene a los travestis más bellas (ver títulos de crédito: Cindy, Mandy...). Ella y su escena de sexo (o al menos proposición sexual) inplícito, que no voy a desvalar para no estropearos la sorpresa... ("No es mi látigo a lo que temen...").
Después de investigar un poco con esta herramienta que es Internet, he encontrado esto: Adaptación de Omar Khayyam's 'Rubáiyát, por Edward FitzGerald.
Habla sobre la homosexualidad en la Grecia clásica. Estaba buscando algo sobre los batallones aquellos en los que luchaban de dos en dos y si uno caía el otro también. Pensaba que podían ser espartanos, pero aquí viene algo sobre el Batallón Sagrado de Tebas. Pero para el caso patata, porque cuenta algo de que los maduritos (un inspirador) toma "bajo su protección" un jovencito (un oyente). Pues algo de eso parece que hay. Porque la relación, los juegos... del más jovencito con otro de los del batallón...
Escuchando la charla de las jornadas sobre la música, puede que le haya acabado por prestar un poco de atención. Nos hablaron de los clichés, que son capaces de producirnos sensaciones. Aquí, la desolación está"musicada" porla voz humana, concretamente la de una mujer.
El de los discursos es un tema un poco pesado (parece que como este artículo). Grandes discursos, demasiadas veces. Muchas frases son cojonudas. Y el doblaje es lamentable. Especialmente el de la divina maldad. Aunque peor hubiera sido que fuese agudo...
Quiero acabar con una reflexión. Aunque no hay ninguna escena de sangre demasiado implícita, ¿puede la violencia ser visualmente bella? Por más que realmente me repugne.
Siento haber sido tan tostón.