Categoría: tipos de humano
26 Marzo 2008

Valga como entradilla, este cómic de una buena amiga. Para explicar lo que es una ficha. Dentro entrada.
Dudaba entre este título y otro, "fichas, bizarrismo y falocracia". O puede que penecentrismo.
Primero el contexto. Unas jornadas de las que acabo de volver junto con mi gente. Espacio cerrado, aún más por el mal tiempo. Mucha gente. Mucha gente masculina. O bueno, matizo, con los cromosomas XY. Y gracias a muchas cosas, también mucha gente femenina. Lo que evita que el título de este post sea tan intenso como podría temerse.
Bueno, sigo contextualizando. Entre toda esa gente, había muchos roleros y aceitunas parecidas... (no me lo explico... ¿de qué serían las jornadas?). Evidentemente no tengo nada en contra de esas buenas gentes (¿buenas? cof cof), pero todos conocemos los tópicos. Muchas veces se cumplen. Otras no. Pero había alcohol. Y hormonas voladoras.
Lo que acaba desembocando en el vuelo indiscriminado de lo que comunmente se conoce como "fichas". Consultar el cómic. XD
Digamos que ha parecido que el estado general era de desesperación. Claro que como hemos descubierto que lo que asusta es que quizás para recibir una buena parte de ellas no tendríamos que habernos ido hasta allí.
Tengo que decir que el movimiento natural de una ficha en un encuentro de estos es de ser masculino a ser femenino.
En este punto, debería comentar que por lo que sé, nosotras venimos de serie con un bendito instrumento llamado escudo antifichas. Cuyo significado viene siendo que nos permite no percibir las fichas lanzadas. Especialmente si van contra la propia persona. (sí, la preposición de ficha es contra). . Después, tuvimos que gastar PX para comprarnos una mejora para el escudo, la que nos permite esquivarlas. En mi caso yo tengo uno más grueso, porque mi personalidad impide acercarse a mucha gente.
Bueno, pues eso, que recibimos variaditas. En el fondo son una buena anécdota, de la que después te ríes. Es increible el nivel que pueden alcanzar muchas de ellas. Pero las fichas son algo que acabamos por no tomar muy en serio. Porque vienen de quien vienen (lo siento, es que las de vodka son como ¿familiares? xd), porque se nota la desesperación, porque son parte del pack lanzado a granel...
Por una serie de razones, se quedan simplemente en algo anecdótico y eso si son percibidas, porque en general tienen que ser muy burras para que nos demos cuenta.
Luego, el tema de la ficha llevada al extremo, puede acabar derivando en el llamado capullismo. O la falocracia penecentrista. Que si, pueden sonar bien, pero su significado no acaba siendo muy divertido. Los dos casos que recuerdo ahora son un ejemplo desagradable, al menos yo los percibí así.
El primero de ellos es de aquel que ve significados sexuales donde no los hay. Cosas tan simples como apoyar la cabeza en otra persona, abrazarla... cosas simples. Pues acaban convirtiéndolas en algo sexual. Y acaban comentándolo. De forma desagradable. Quiero decir, hay que hacerlo muy mal para que de esa impresión. Porque nosotras hacemos coñas siempre y aceptamos todas, o casi. Pero acabó siendo violento.
El otro ejemplo, es el del jugador multibanda. Es más, podría añadir el jugador multibanda denigrante. Porque acaba siendo denigrante. Porque el lanzador acaba demostrándose con una gran falta de dignidad personal. Porque hay fichas y está arrastrarse. Y está el hacerlo de forma que acaba siendo denigrante para el objeto de las fichas, porque se acaban conviertiendo en justo eso, en objetos. Y ése, como nunca se ha notado (cof), es uno de los temas que me toca la moral. La de la mujer-objeto. Porque recuerdo una conversación con un grupo de personas borrachas a las que tendría que dar un par de ostias, hablando mal y pronto. Porque acabó por resultar desagradable. Podría extenderme mucho, pero resulta que más de una persona se sintió, digamos, ofendida.
Acabar diciendo que este no era el sentido original de este post, pero el cansancio, las conversaciones... lo han dejado así.
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24 Marzo 2008
Como es un género que todos hemos tenido la (cujum cujum desgracia cujum (toso y así no se nota)) oportunidad de conocer, no va a ser necesaria la explicación de cómo reconocer uno.
Sólo hay que leerse "Nosotros, los tíos" (que ahora no recuerdo quien era el escritor). Todo es una distensión. XD
Bueno, pues hoy, mis pequeñines, os voy a hablar de una cuestión que a mi parecer faltaba en este libro. Lo hago previa sugerencia de mis monstruos y mutantes de siempre. Y el tan interesante tema es... los urinarios de los tíos. Los tíos y el meadero, vaya.
Desde nuestro humilde punto de vista femenino (digo femenino, porque suele ser externo al mencionado urinario), el diseño de los lavabos de hombres, es, cuanto menos, desconcertante. No sé quien los diseña. Es un sitio donde, por regla general, olerá peor que si fuera para mujeres, habrá menos cola (y por tanto, será más posible que alguna mujer acabe entrando ahí y no al revés, con el correspondiente corte del chorrito). Pero resulta que en una cantidad alarmante de baños públicos, hay una cantidad superior a uno de los ya citadísimos urinarios. Resulta que el de la esquina siempre está delante de la puerta. Puerta, que por regla general, está abierta. Con lo que el resultado empieza siendo que el hombre meante está colocado justo directamente delante de la puerta abierta. Y tú sabes que está meando. Y es que además, muchas veces, demasiadas, el metal del aparatillo se ve desde el quicio. Metal, que debo decir, refleja. ¿Me explico?
Es... muy bizarro. Bizarro es mi nueva palabra preferida; que significa que es "Arrrgggghhhhhh", pero que no puedes evitar mirar. A veces es tan bizarro que no puedes evitar gritarle algo al tío del retrete. Sobre todo, cuando es tu amigo. Creo que es el lado cabroncillo femenino que todas tenemos dentro, porque suele acabar provocando una respuesta abochornada.
Y luego está el otro tema estrechamente relacionado. Que viene siendo que todos, sin excepción, salen abrochándose la bragueta. Quiero decir, lo hacen mientras salen, no cuando están de espaldas a la puerta o cuando están dentro del servicio. No, mientras salen.
¿Por qué?
Bueno, cuando pregunté sobre esto a un amigo (lo siento, es que no me puedo quedar con la curiosidad), me dijo que en realidad se lo estaban recolocando. Pero no supo dar con la respuesta de por qué tienen que hacerlo, digamos, de forma que se vea.
Es tarde, asi que aquí acabaré mis diserciones sobre la visión femenina del urinario público de tíos.
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24 Diciembre 2007
Dicen que lo prometido es deuda. Prometí al vacío que una de las entradas analizantes de las subespecies humanas iban dirigidas al especimen torre. Sigamos con polémicas.
Escribo este análisis porque aquí, el querido monstruo se aburre y me está presionando.
Ahora toca el subgénero torre, en otros sitios llamados muro.
Es una subespecie que aprecio, porque muchas veces, sin ellos estaríamos perdidas. Son los que paran los embates de borrachuzos y otros depredadores de mal agüero.
Dentro de este género entra cualquier humanoide con aunque sea, una pinta ligeramente masculina. No es un requesito, pero se agradece que sean grandes. (Grande=fuerte=peligroso) Y ya es todo un detalle por su parte tener pinta de ser una mala bestia con mala ostia. Esas torres se encuentran con nuestro eterno agradecimiento.
Y es que se nota mucho salir un grupo de chicas solas o salir con una torre. Nosoras, hace un tiempo, buscábamos desesperadas una torre. Porque por alguna razón, llevábamos impresa una diana metafísica que atraía todo hey nena, alcachofo etc. de los arededores. Ni tan siquiera un escudo antifichas nos salvaba de todo.
Pero hablar de torres es hablar de otro fenómeno. Porque tiene consecuencias. La más importante es que si resiste los embates y evita acercamientos indeseados, puede también evitar los deseados. Aunque eso no es culpa suya, ¡cobardes los que no se atreven a acercarse cuando olisquean un macho más grande y con más poder de expulsión!
Porque a veces, las torres desarrollan un efecto curioso. Se le llama síndrome manada.
Es... curioso. La torre empieza a comportarse como el macho alfa de una manada. Porque la manada es suyaaaaa. Como Gollum. Cuando detectan el acercamiento de otro macho a la manada les sale un gruñido gutural, de alerta. Se ponen rectos, en alerta también. Casi dan vueltas alrededor de su manada, vigilando al acechador. No se retiran. Es su manada. ¿Pero y nosotras? Pues en el fondo estamos agradecidas. Siempre quisimos tener un parapeto.
Pobres ilusos. Porque la “manada” no les acaba de pertenecer. Sabemos defendernos solas, también. Ya estás tardando.
Pero también sabemos agradecérselo. Le dedicas una sonrisa, o una media sonrisa (depende de la magnitud del acoso y derribo intentado por el macho en celo que lo reta) y le rascas detrás de la oreja. Buen chico.
Y es que hay muchas cosas que tenemos que agradecerles a las torres. Y muchas anécdotas. Aunque se dediquen a mirar al techo.
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6 Diciembre 2007
En este apartado que empezó con el Hey Nena, vuelvo a hablar de un tipo de hombre, otra vez. Éste también es un tipo de avis nocturna.
Es el tipo de discoteca que se combina con el hey nena. Que se te arrima. Es ese tipo que se te acerca. Que se te refrota. Que lo que quiere es el restriege puro y duro. Es el que te huele el pelo. El que babea, demasiado, mirando tu escote o el escote escondido por un gran cuello vuelto. Es el que aprovecha incluso el heavy para arrimarse con la excusa del baile.
Que te extrae el alma por el periscopio que le asoma en el pantalón. El que se ganaría una buena ostia.
El que de forma romántica te gruñe "potorro".
Claro, para ti tendría que ser un orgullo que te restriege su alcachofa (de ahí su nombre).
Es contra ellos por lo que hay que llevar defensa. Muros. Para que no pasen. Son las llamadas torres. Sirve cualquier cosa que se parezca minimamente a un ente masculino.Ellos también se merecen un futuro post. Las torres y su instinto de manada. Por sus servicios.
Y... bueno, tengo que añadir que a veces, incluso hay alcachofos en tu propio grupo. No reunen muchas de las cualidades. Sólo la básica. La de arrimarte la alcachofa y querer sorberte el alma.
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25 Julio 2007
Será culpa de las noches locas o de los horarios frente al ordenador. Pero hay algo sobre los "hey nena" que había olvidado en el tintero. Algo con la suficiente importancia para alertar a posibles víctimas de tan pesado acoso. Bien, pues ello es sus movimientos corporales.
Si ya he hablado de sus métodos de caza, se me olvidó añadir que cuando creen que el objetivo está desprotegido y vulnerable (craso error), se acercan, entrecerrando los ojos y una sonrisa que les cruza la cara (es recomendable que al final de la actuació nsea una ostia lo que se la cruce). En ambas manos suele tener los dedos índice y pulgar extendidos en una postura buenrollitera, para soltar su socorrido "hey nena..." a lo que le puede sumar "tú estás libre, yo estoy libre asi que ya sabes", o el tan típico "... tengo coche...". Aún así, la postura puede cambiar, porque como ya se ha explicado, pueden llevar un vaso de cubata en la mano, con lo que los gestos, a su entender una mezcla entre carismáticos y obscenos, se limitarían a una sola mano.
Es también muy importante para su correcta identificación (sólo se admite como tal si la pobre mujer ha podido huir, porque por lo demás no tiene pérdida) sus andares. Muchos de ellos van con las piernas entreabiertas, como si fuese más varonil, aunque a entender de muchas sólo parece que están escocidos. Se balancean, como si esos andares hiciesen desmayarse a las mujeres (Sostienen la extraña creencia de que entre esta subespecie hay elementos muy bellos y que muchas mujeres al verlos se desmayan. Son creencias que no acaban de encajar en una sociedad como la nuestra, y que por otra parte son erróneas). Creyéndose personificaciones de Eros, cuando en realidad, se parecen un poco más a Medusa. Como diciendo "Telo boi a komer to", en un claro intento de provocación. Su andar se parece a un cruel asesinato ortográfico.
Muchos de ellos, además exhalan un olor que recuerda insistentemente al jabón, precisamente por su falta de uso. Aunque es posible identificar una notita de whisky. También es común entre ellos la creenca de que la ingesta alcohólica a pelo actúa de imán afrodisiaco hacia las mujeres, porque uno se convierte en un ser que exhala varonilidad por todos sus poros, cuando en realidad suele ser sudor. Es curiosa su mitología.
A veces se ha llegado a dudar que sean parte de la especie humana, debido a su bajo nivel de comprensión del lenguaje; no acostumbran a ser capaces de entender lo que es un no.
Además éstos, cada vez que se encuentran con una mirada femenina posada sobre ellos queriendo o por casualidad, tienden a realizar su ritual danza de apareamiento, especialmente si el sujeto se encuentra sobre ruedas. Intenta realizar sus movimientos más complicados o vistosos. Se pavonea. Con el único objetivo de atraer la líbido o lívidofemenina. Aunque el resultado general suele ser un sólo vocablo, ¡flipado!
Lo que me parece preocupante es el descubrimeinto de granjas de cría del "hey nena", puesto que cada vez se ven más frecuentemente especímenes que parece que están siendo criados para ese fin, pequeños cachorros con el pelo engominado, diciendo groserias y con una actitud sexual poco acorde para una tutela maternal.
Cierto que en mis tiempos (que no fueron hace tanto tiempo), a las niñas les tiraban del pelo y les levantaban la falda, pero sin ningún tipo de objetivo sexual. Creo que era por joder, por romper las normas. O eso espero, pero recuerdo que tenía fácil arreglo, bajando los pantalones del delincuente en cuestión por parte del profesorado, hacia que el enrgúmeno se planteara redelinquir. Cosa que me temo, hoy no funcionaría. Y por supuesto, con los miembros adultos creo que sería peor el remedio que la enfermedad.
Si Freud levantara la cabeza y pudiese examinar un muestreo de esta subespecie... cuántos complejos saldrían a la luz...
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24 Julio 2007
Hace tiempo que quería escribir sobre esta particular rara avis (que por desgracia no es tan rara)de la especie humana. Es una subespecie que, sobre todo muchas, piensan que quizá debería desaparecer. En el fondo y seguramente más epidermicamente, yo también.
Bueno, pues este tipo humano es popularmente conocido como el "Hey nena".
Es un tipo de ser humano menos desarrollado que el resto de compañeros de especie. El cociente intelectual de estos miembros, es más bajo que el habitual, y puesto que el chiste viene rodado, se concentra precisamente, en una serie de miembros.
El aspecto físico de éstos no está sujeto a reglas específicas, pero siempre es de género masculino. Puede ser visualmente atractivo, o incluso visualmente dañino, eso es una cuestión genética que va variando. Lo que sí es un nexo común entre ellos es el estado psicológico de los sujetos.
Como ya he explicado, son sujetos con bajo cociente intelectual, y a los que sólo les motiva restregar la cebolleta. No se les puede negar cierta virtúd, la de la insistencia. Toda su insistencia la usan en intentar restregar su cebolleta, aunque si el alcohol (que los sujetos ingieren con regularidad) les inspira nuevas posibilidades, aunque siempre en la misma linea de acción; insisten en ello.
Además, son sujetos que consideran que tienen un nivel de carisma altísimo, cosa que nunca sucede.
Pueden organizarse en grupos, pero verlos solos es bastante común. Jerarquías, organización y cualquier otra clase de orden no entran en sus planes; sus mentes sólo se rigen por un patrón: cazar. Revolotean entorno a las pobres víctimas femeninas sin hacer excesivas distinciones, siempre que parezca que tengan un par de pechos (cualquier otro número les resultaría extraño). Son insistentes, pesados, ligeros de mano y llenos de alcohol. Un habitat común donde pululan son los bares del sábado por la noche, siempre y cuando haya alguna mujer cerca. Su modus operandi se suele basar en soltar frases que creen ingeniosas y arrimarse lo más posible.
Entre los miembros de esta subespecie, además, se pueden encontrar pequeños grupos diferenciados. A saber: el macho ibérico, el chuloplaya italiano...
Resulta que últimamente he tenido que conocer varios especímenes como estos, para mi desgracia, que en esta última semana llevo acumulados más que el resto de mi vida, o casi. Es agobiante, y eso que no soy ningún tipo de belleza, ni exótica ni local, ni de ninguna otra clase. Y es que, ¿no saben lo que es un no? Visto lo visto, ¿dónde se supone que llevamos pintada la diana? No hablos sólo de mí, eh, monstruo y mutante? XD
Y no sólo eso, si no que de todos es sabido que el "hey nena" de todas las historias acaba muerto... jum jum jum
Bueno, después de pasarle el borrador a una compañera de infortunios acosados, me ha hecho una sugerencia; que acepto encantada. Y es que faltan unas lineas sobre las reacciones que estos sujetos provocan. Generalmente, la reacción de la mayoría de las féminas (si éstas tienen una mínima conexión interneuronal) suele ser instantanea. No está claro si es biológica, educacional o química. Y es que despiertan ciertos instintos. Unos muy bajos, pero no los sexuales; sino esos de homicidio. (Por cierto, homo=hombre). Mi querido monstruo estuvo a punto de hacerle una kata a uno de ellos. Yo usaría métodos más sutiles (me tengo que acordar de no cortarme las uñas cuando salga). Entre el resto de los hombres... no tengo ni idea de qué es lo que piensas, aunque mantengo una ligera esperanza de que no lo vean del todo bien.
Mientras, sólo nos queda la imaginación, si alguien quiere aportar nuevas fórmulas anti-acosador típico de bar, para unirlas al medio centenar que ya hemos ideado... XD
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