¿Trámite cumplido?
Trámite cumplido.
Pero si es así, por qué me siento tan mal? Aparte de que por definición, no haya sido algo demasiado agradable, creo que la respuesta puedo ser yo. Me parece que soy demasiado cobarde. Sé que debería haberle dicho algo. Pero por otra parte, ¿qué pintaba yo ahí? ¿Qué podía decirle? ¿Tenía algo que decirle? Ni tan siquiera le conocía mucho. Me temo que estaba fuera de lugar. (por supuesto también incómoda, pero eso es compresible, espero). Desde casa he salido con las piernas como un flan, el estómago revuelto (estoy en exámenes, y eso no ayuda mucho)... Desde luego agradable no ha sido. No me sienta demasiado bien ver llorar a la gente (dicen que podría ser contagioso), especialmente a ésa que no esperes que llore nunca. Es curioso, pero he visto derrumbarse a gente nunca hubiera pensado (y siempre he preferido que no hubiera pasado, o en su defecto no haberlo visto). Así que de eso yo también tengo cubierto mi cupo.
Todavía estoy intentando saber-separar lo que siento. Demasiado junto.
Posiblemente, el sentimiento más intenso picaba, en los ojos. No sentí alivio en su momento, ¿es eso egoísta? Vaya, me he hecho muchas preguntas diferentes, dándole vueltas al mismo tema. Ya no sé si tengo derecho a pensar en ello, así o de cualquiera de las otras formas. Por eso supongo que confusión era parte de la receta.
Demasiados recuerdos también. Recuerdos del pasado, no demasiado lejano, pero que para mí ha sido una eternidad. La mayoría andaban y hablaban, pero "agraciadamente" o desgraciadamente, no conmigo. (Otra vez mi antisociabilidad, supongo. Aunque pudiera ser que mis risitas histéricas, tengo que sufrir mis nervios, tampoco ayuden).
Volver a ver a tanta gente sí ha sido agradable en cambio. Aunque sea tonta (pero esa es otra historia). Y siempre es agradable ver cómo la vieja tendencia de hacer más de un grupo (en el que acabamos siempre las chicas ¿ignoradas? ¿apartadas?) se repite (nótese la ironía, pero es que no sé yo muy bien si era el día. El problema es que puede que sí... No por sexismo, si no porque a lo mejor hoy era necesario espacio. Tipo jornada de reflexión. No lo sé.
Le he dado muchas (ya no sé ni cuantas) vueltas al asunto. Especialmente cuando me ha tocado empuñar la plancha.
Y bueno, soy cobarde, pero te tengo aprecio. Por eso, y siempre prefiriendo que no llegues a este espacio, voy a volver a repetir que no tengo ni idea de por qué la protagonista de "La casa de los espíritus", tiene el pelo verde. Mi respuesta era ¿y por qué no?. Quizás hayas descubierto por qué el realismo mágico es "mágico". Realmente es penoso que el recuerdo que recuerdo (suena a redundancia, pero acabo de desvelar uno de mis "problemas": los recuerdos se me difuminan, algunos ya no los siento) sobre tí sea éste. Porque el de hoy, estoy bastante segura que será uno de los que no quieres recordar pero te viene demasiado a menudo y sin avisar. Sé de lo que hablo. Por eso no lo voy a tener en cuenta.
.

