Willkomen, bienvenue, wellcome, bienvenidos al Cabaret, au Cabaret...

Si alguien no (re)conoce estas palabras, quizás no debería seguir leyendo. O bueno, tal vez le interese, siempre y cuando no le moleste que le hablen de la "Love Parade".

Primero tengo que declararme fan de los musicales. De todos en general. Lo confieso y no me avergüenzo. No mucho, por lo menos. Por eso, es una buena excusa para hablar de Cabaret.
Aunque supongo que la otra es que fui el sábado a ver el musical en el teatro Arriaga, en la gira que han empezado. Como podrían atestiguarlo las horribles fotos (en las que si no hay pruebas negaré toda aparición) que sacó una amiga estas fiestas de Bilbao, todo ha sido "sex, drugs and rock and roll. Salvo que no hubo, o yo no vi, ni sexo, ni drogas ni rock and roll. Pues en medio de todo ese frenesí (que cansado sí fue), fui con dos amigas al teatro, a ver Cabaret. Con ese monstruo que es la señora A. y con el mutante que es la señora O.
Ya he visto la película, y no puedo decidir cual es mejor. Me gustan las dos. La historia de los judios en el musical es mucho mejor, pero la de los personajes principales da más juego en la película. (Digamos que u juego de tres). La película es del 1972, y para la época debió ser toda una revolución. Pero me encantó. Las metáforas son muy buenas. La de los tres protagonistas. Pero también la de la canción nazi. Porque cuando empiezan a cantarla, poco a poco, todos los presentes se van poniendo en pie, y cantan. Obviamente simboliza el ascenso del nazismo, la aceptación que va consiguiendo. Pero hay que fijarse en una cosa. El único que no se levanta es un abuelo (o simplemente viejo, que nadie sabe si tiene o no nietos). Y ahora vien lo que yo deduje (que a lo mejor es mucho deducir). Es el único con memoria, o por decirlo de otra manera, el único que pudo haber participado en la primera guerra mundial, como si fuera un veterano. Sea cierto o no, es curioso, pero no se levanta.
Y bueno, en la película hay algo que echamos mucho en falta. ¡Falta la piña del amor!!!!!!!! Y claro, sin piña, pues no es lo mismo. Ahora, que también tengo que decir que en el musical el número de "Money, money" está un poco cogido con pinzas.
Creo que el espectáculo (porque es un espectáculo) se podría definir como kistch. Especialmente los trajes. Y muy especialmente uno de los vestidos de noche con lentejuelas del maestro de ceremonias. Ese pedazo de maestro de ceremonias. Es claramente el personaje con el que más se puede lucir un actor. Es un pedazo de personaje. Tan... kistch... El maquillaje de las sombras de ojo azul es también... ¿cómo definirlo?... tan kistch...
Lo único que realmente, se le podía criticar al maestro de ceremonias, es que no fuera Asier Etxeandia. Sin desmerecer a Victor Masán y su trabajo. Pero es que ese personaje... está hecho para Asier (¿me permitiría usted que le llame así?). Es que es él. Y además es de Bilbao, y claro una barre para casa. Aunque curiosamente, conozco a otra persona para la que está hecho el papel de maestro de ceremonias. Es como... de andar por casa. En cuero negro. Éste es Asier Etxeandia caracterizado de maestro de ceremonias: .

Y éste es Victor Masán:
Ustedes mismos, ¿qué les parece? >El maestro tiene que ser un tirillas, capaz de sacar la loca que lleva dentro, provocar morbo (¡extrañamente y vaya cualquiera a saber por qué!), y dar rienda suelta a un complejo de diva divina que puede que piense que no lleva dentro. Pero todo se andará.
En cuanto a ella. Igual, un poco sosa. Le faltaba un poco de personalidad, de fuerza. Pero también bien. Aquí, en el Arriaga no se ha podido hacer, pero en Madrid, trasformaron el teatro en un auténtico cabaret:.

Dejando de lado todo el aspecto erótico-festivo, en el fondo es una película un poco dura. ¡Joder! Como que estamos hablando de la Alemania pre-nazi, pré-Hitler. Es muy cruel la canción en la que el maestro de ceremonias termina diciendo "si la veis con mis ojos, vereis que judia no es".
Esta vez no puedo hablar de encuadres (si no es el mío propio: encajonada entre dos portadoras de viruses asquerosos), de enfoques y otras técnicas... Hablar del argumento no me parece del todo apropiado, porque merece la pena ir a verla. La página oficial del musical es la siguiente:
http://www.stage.es/cabaret.htm
Aquí encontrarán algunos detalles curiosos, del tipo de:

SABIAS QUE...

Desde su estreno el 15 de octubre de 2003 en el Nuevo Teatro Alcalá de Madrid han sucedido muchas cosas que nos han dejado unos datos sorprendentes:

• Los diferentes maestros de ceremonias han pasado más de 2.400 horas en su silla de maquillaje (100 días seguidos maquillándose y desmaquillándose para la función)

• Se han puesto y quitado para la función más de 3.500 tatuajes.

• Se han gastado más de 100 kilos de maquillaje.

• Se han realizado 81.300 cambios de vestuario durante las funciones.

• Se han gastado más de 40.000 pilas en los micrófonos.

• Se han cambiado 942 bombillas del decorado.

• Han actuado durante 2.946 horas (122 días seguidos!)

Así que si se me ocurre algo más que postear, lo haré. De momento, bienvenidos al Kit Kat Klub. Y sobre todo, dejen sus problemas fuera.