Pongan un poco de surrealismo en sus vidas. O por lo menos, una vaca.
Hay días que son, de por si cómo decirlo... surrealistas. Como hoy. O para ser exactos, cuando venia con mi padre y mi hermana por la autopista. En la A-8, a la altura de la curva de Zorroza, hemos visto que había caravana. Después de comentar que el tráfico ya estaba como si fuera un día normal. Fluido, como si ya estuviéramos en septiembre. Con un par de suspiros me doy cuenta de que en realidad sólo quedan un par de días.
Pues a lo que iba, a la altura de la curva de Zorroza, había caravana, porque... ¡una vaca estaba paseando por la autopista!
Hemos llamado al teléfono de emergencias, pero la verdad, es un poco ridículo, casi bochornoso, llamar porque hay una vaca en medio de la autopista...
Al final, alguien había llamado anteriormente, y la ertzaina iba de camino.
No es una gran noticia, pero desde aquí, quiero reclamar un sitio para el surrealismo.
Pongan un poco de surrealismo en sus vidas. O por lo menos, una vaca.


unklet0m dijo
Ja, ja, ja, ja... Tengo un amigo que ha hecho del título de tu post, más que un lema, casi, casi, una forma de ver el mundo.
Respecto a la caravana. a nosotros nos pasó una vez algo parecido con nuestra gata, un coche de bomberos y una veintena de vecinos con poco que hacer. La gata se salvó y los bomberos fueron héroes por un día. Una pregunta indiscreta: ¿qué pasó con la vaquita?
30 Agosto 2006 | 11:06 PM