Ya lo dice la canción. Es algo así como "después de una semana, otra vez se va". Habla de Marijaia, nuestro símbolo de las fiestas. Marijaia representa a una mujer con los brazos levantados. Y para remontarse al comienzo de Marijaia... pues tendrán que mirar en algún otro sitio, porque lo que es yo (y siendo una bilbaina de pro) no tengo ni idea. Incluso, es posible que no signifique nada...

Pero bueno, ya han quemado a Marijaia. Fue el domingo, y eso quiere decir que las Aste Nagusia de 2006, ya se han acabado. Snif, snif, sniffy.
Cansada, porque nuestra semana grande de siete días (que para eso somos bilbainos) ha sido intensa. Y el último fin de semana para mi consternación, sólo pude dormir 9 mini-horitas entre los 2 días. Snif otra vez. Y esta entrada no la he podido acabar hasta recuperarme del todo. Después de conocer gente de todo tipo (gente rara y gente más rara:)), ha llegado la hora de hacer balance.

En general me ha servido para reafirmar que el sabor de la mayoría de los alcoholes no me gustan. Para echar alguna juerguecilla con amig@s, para pasarlo bien, para mirar raro a otra gente, para ver viejos conocidos (que alguna vez no se dignan a saludarte), conocer alguna que otra gente, para desproticar un poco sobre el olor "fiesta" (pis+cerveza+kalimotxo opcional), para echar unas risas... No neceseramiante en ese orden.

De lo que me falta hablar es de las barracas, que subí el último día. Sin amigos (es decir, sin desbarrar. Que no estoy muy segura de lo que significa, pero suena bien), de "lasai". Realmente, no me suelen gustar mucho, no soy muy de emociones fuertes. O no al menos de ésas. Pero es un sitio para pasear (y gastar dinero) como cualquier otro sitio.
Hubo algo que me llamo la atención. Resulta que en una de las tómbolas, uno de los premios eran "cachimbas" (creo que se llamaban). Los que las usen saben qué son, para el resto decirles que son una especie de instrumentos para fumar. ¿Me lo puede explicar alguien? Algo más que curiosidad, supongo.

Yo rematé (que conste que es sólo una forma de hablar) las fiestas viendo los fuegos artificiales. Es curioso, a nadie parecen gustarle especialmente, pero mucha gente va a verlos. En cursi, da una especie de unión a los que van a verlos juntos. A veces pueden trasmitir algo como paz y unión.
En mi caso, a veces me recuerdan a unos recuerdos que no tengo, a una guerra, refugios... Algo que en realidad, sólo he oido contar. Y en bonito, supongo. Porque dudo mucho que aquello fuera de colores. El domingo incluso, raro en mi, pude ver algo de belleza en los colores (me apasionan los colores). No suelo hacerlo.
Pero con los fuegos artificiales, también me vienen a la mente otro tipo de cosas. Algo más, mmmm, ¿interesantes? En fin, ¿se han dado cuenta de que algunas de las figuras son un poco freudianas? Si se dan cuenta mientras los miran, puede que les entre la risa. Y si han oído nuestras metáforas sobre cabello de ángel y otras cosas de ángel, lo entenderían. O no.
Ahora es cuando toca llorar porque todo se ha acabado.