Noches de fiesta curiosas
Debe ser genético...
Bueno, pues resulta que ayer, miércoles, iba a salir (sí, miércoles) porque hay fiesta Erasmus en un bar que se llama "Baronne rosso".
Y fui a casa de Ana, con Cris y con Amanda; a beber. Lo digo como algo excepcional, porque por mí, compraron Baileys con chocolate (estooo... con Nesquik, que no había más). Por mi, porque normalmente no bebo y es una de las muy pocas cosas que me gustan. (Si no es dulce... no puede ser bueno).
Total, que acabamos hasta las narices del Baileys con chole (como lo llama Amanda), no truinfó mucho...
Y al de un rato, subió un amigo italiano, Dario (casi el único que tenemos...).
Y sobre las doce y media, viendo que era tarde (y después de hablar de temas varios), decidimos salir. Y me empecé a preparar. Proceso que los hombres no quieren ver (y no lo digo por mi exactamente, que la diferencia no es tan grande).
Y me fui a poner las lentillas. Pero vete a saber por qué (estaba recién duchada y me había entrado u poco de champú, lo de las lentillas estaba un poco guarro...), la izquierda me empezó a hacer daño, y no veía muy bien, se me irritó. Como no conseguí que se pusiera bien despue´s de varios intentos, decidí quitármelas (y salir sin ver, porque antes no veo que salir con las gafas... déjenme mi único rasgo de coquetería...). Bueno, pues me quité, sin ningún problema la izquierda. Y al ir a quitarme la derecha (es decir, la que tenía bien), no pude. No la encontraba. No podía.
Estuve un uen rato buscándola (dentro del ojo). Y tanto mirar, más el humo, se me acabó irritando. Y me eché suero, porque para que las lentillas vuelvan a su sitio, el ojo tiene que estar lubricado (sin pensar mal). Pero ni por esas.
Luego estuve un buen rato marginada del resto de la gente, en otra habitación, con la cabeza haca abajo. Intentando ponerme histérica, porque tenía que llorar (el ojo tiene que estar húmedo). Pero no lo conseguí.
Ya me había pasado una vez lo de no saber si tenía la lentilla en el ojo. Y da un poco de miedo, porque si se te mete o se te incrusta, puedes hacerte una avería muy grande. Pero la otra vez estaba en Bilbao, en mi casa y pude ir donde un oculista de confianza (bueno, sobre eso también se puede discutir... pero la verdad es que se portó muy bien. A pesar de que es un señor un poco estúpido y de pequeña me acojonaba, es una larga historia,es una buena persona. Y eso hay que reconocérselo). Me echó un liquido naranja (o azul, no lo recuerdo), pero fosforecente, para ver si tenía por ahí la maldita lentilla. Y no, se había evaporado.
Total, que al final decidí que lo mejor era ir al hospital (el único centro médico abierto). Bajamos, y como al lado de casa de Ana está la Misericordia (que es parecido a la Cruz Roja) y hay médicos, preguntamos por si acaso.
Me dijeron que no me podían ayudar, pero que me llevaban al hospital (que está bastante lejos). Que vergënza. Acaabé cruzando Siena en ambulancia.
Sólo pudo venir Cris. Y me acompañaron 4 de los de la Misericordia!(Por cierto, fui un código blanco).
La señora que me acompañó era mayor y tenía cara de amargada. Me trataba como si estuviera loca o borracha. Porque cuando me pidieron los datos, vieron mi nacionalidad (sorprendidos) y que era Erasmus... asi que la suma les salió... pues eso, que era una borracha. Y ninguna de las dos cosas era cierta. Me molestó un poco, la verdad.
Cuando llegamos allí, no encontrábamos el departamento de oculística. Luego, a Cris le echaron la bronca por meter ruido con los tacones al andar.
Tuve que volver a dar mis datos (después de esto y lo de la multa,ya sólo me queda que me fiche la policia).
Cuando la doctora llegó por fin (una chica joven a la que se vió, no le hacía mucha gracia que le molestaran por semejante gilipollez), me miró. No encontró la lentilla (y ésta es la segunda vez que se me evapora). Me dijo que me había hecho una buena avería (casi como úlcera le entendí, pero bueno, me hablaba en italiano). Me limpió el ojo (con el bastoncillo me hizo un poco de daño), me echó algo que quemaba (no era una cerilla, pero se parecía sospechosamente) y una pomada, con la que ya noveía nada, porque además de pegárseme las pestañas, se me formó una especie de telilla delane del ojo.
Y me recetó un colirio que me tendrán que ayudar a echar (las gotas acercándose a mi iris me dan mucha cosa. Larga experiencia en esto ya) durante cinco días.
Cuando acabamos eran las cuatro menos veinticinco y cuando llamó la de recepción a un taxi ya no había. Porque en SIena sólo hay taxis hasta las tres y media...
Tuvimos que esperar en una sala de espera hasta las cinco de la mañana. Y con una especie de loco, uno de ésos que piden en la calle y se balancean como un autista y gritan (improperios si les quieren echar, como ocurre en las salas de espera de los hospitales), que llevaba una maleta y un juego de sábanas sucias.
Que miedo tiene que dar chuparte una guardia de noche en psiquiatría...
Y bueno, al final pudimos coger el taxi a las 5 de la mañana (11,35 euros, pero no había otra opción. Tengo que hacer amistad con alguien que tenga coche).
Esto debe ser genético, porque en mi familia se lleva mucho eso de ir a otro país para ver el servicio médico... Di que lo mío no ha sido nada grave.
Y buano, ésa fue mi noche de fiesta. Que habíamos planeado arrasar y triunfar, en más de un sentido. Y coño, que tenía ganas.


Mostragotada dijo
cielos! si lo que no te pase a ti...XDDD bueno, lo importante es que todo este bien. mejorate pronto!!!! y animo, dias de fiesta hay muchos (sobre todo de erasmus, malditos! XDD)
16 Noviembre 2006 | 11:47 PM