El disco del Mundo, o Mundodisco, es trasportado por cuatro elefantes, que a su vez son trasportados por una gran tortuga. Gran A'Tuin. Y Gran A'Tuin nada. O eso dicen cuando los niños de tres años con sus interminables preguntas se cuestionan qué es lo que hacen las tortugas.
No hace falta creer en ella, porque Gran A'Tuin existe, no necesita que nadie crea en ella.
Además, según se mantiene en el sagrado libro Pirómides, una flecha jamás podrá alcanzar a una tortuga si ésta está en movimiento, porque para cuando la flecha llegue, la tortuga ya se habrá movido.
Y esto, junto con viejas bromas crueles que acabo de recordar (si te dirigen palabras hirientes adoptalas y hazlas formar parte de ti), ha conseguido que nombre a mi ordenadora Gran A'Tuin. Porque resulta que este aparato tecnológico que hoy he recuperado es un ente femenino. Porque yo lo decidido.
¡Salve, Gran A'Tuin! ¡Adoremos al dios de la tecnología que ha tenido a bien devolverme mi ordenadora!

Deberíamos usar las palabras computador y computadora para referirnos a los ordenadores, ya que lo que realmente hacen es computar, no simplemente ordenar... y así de paso podemos filosofar sobre el sexo de las máquinas...
Bienvenida sea Gran A'Tuin (granatuin como Unix name) al mundo de los mortales que tan solo nos reflejamos en el ciberespacio.
Mmmmmm, vuelvo a repetir: "Qué gran amiga tengo en el águila, piensa la tortuga".
Fuerza y honor.