Noche de brujas, noche de deseos, noche de San Juán.
Está empezando a dejar de ser otra vez una noche religiosa. Claro que para mi nunca lo fue. Es la noche más pagana del año. Una noche en la que se supone, todo es desenfreno. Sobre todo de imaginación, de magia y de paganismo. Nada de tonterías alcohólicas, sexuales o rockeras. O también, pero dentro de su contexto, y no porque sí. Desenfreno.
Quizás no orgías, o por lo menos no para mí. Pero desenfreno.
Y no fue ni noche de desenfreno, ni noche de imaginación, ni noche de magia.
Porque año tras año es lo mismo, un aquelarre que no llega a ser todo lo pagano que debería, no tiene ese aura mitológico que esa noche necesita; unos tenderetes vendiendo las mismas chucherias de siempre con gente con disfraces de tela carnavalera sobre los vaqueros (sólo el acento argentino de mucho de los vendedores le da ese toque mágico); un concierto de reagge con mucho porro y horas de cola para coger el funicular para subir y bajar.
Asi que no fue noche de brujas.
Noche de brujas, noches de deseos. Pero para mi tampoco fue noche de deseos. Delante de la hoguera, viendo discutir a la gente cuantas vueltas había que darle, y con una amiga comentando que no, que las hogueras se saltan, que vueltas se les da a los meteoritos; me di cuenta de que ya no tenía nada que pedir. Que desde la última vez que había estado delante de la sanjuanada fue hace tres años. Las cosas han cambiado mucho desde entonces, demasiado. Y ya no queda nada de aquello que por tradición, por tontería o por magia deseabas delante de una hoguera. Ha pasado, no va a volver. Los recuerdos no se pueden resucitar, ni tan siquiera pidiéndoselo a la noche de brujas, a su hoguera.
Aunque ya no queda dolor, sólo nostalgia.
Sólo bromas piromaniacas y referencias a Freud, si hay una prohibición, detrás se esconde una frustración. Y une encrucijada. ¿Las hogueras sirven para desear cosas o para ahuyentar a los malos espíritus? ¿Cómo se distinguen ambas peticiones? Bueno, creo que no he sido del tdo sincera, si que tenía un deseo, uno en el que ahuyentar malos espíritus. El de tener allí ciertos apuntes y ver cómo se quemaban junto a las llamitas azules del forro de los libros queme dieron la idea.
Y las noches paganas no son así.

Las noches paganas deben arder en tu corazón, no en una hoguera. Arde, quema el mundo, ilumínalo, nena!!!
Fuerza y honor.
¿Acabas de usar la palabra nena? XD
De todas formas, gracias, mi coronel.