A veces pienso que da igual. Sí; al principio cuando mis labios se mueven, sin llegar a articular las canciones, me doy cuenta de lo que estoy haciendo y los cierro, miro al suelo, bastante avergonzada.

Pero muchas veces, ¡qué coño!, qué más me da si piensan que estoy loca. Total, hace ya dos años que me hice una proposición (llamémoslo así, aunque pudiera usar también objetivo, o quizás prmesa). Que no he cumplido del todo.

Era fácil, "Carpe diem". Que coño. Y bueno, hoy, me he encontrado, de repente, cantando (ya no sólo articulando) Maracaiiiboooo.

Para mi vergüenza. Y eso que aún no he cumplido. Llegará el día que dejaré de ver los toros desde la barrera.

No, si cuando me digo que no voy a hablar de mi misma...