Me vuelven a vibrar las manos. Lo que significa que volveré a dejar mil proyectos por el camino.

Y el caso es que éste es uno de ellos. Este blog ya no cumple la función por la que fue creado. Su tiempo ha pasado. Son tiempos de cambio. Ya han cambiado muchas cosas, pero todavía está en ello, en el cambio. No sé si todo será bueno, no creo. No sé si todo será malo, no creo. Pero este blog ha perdido su sentido.

Seguramente volveré a sentir la necesidad de comunicarme (maldigo esa mezcla entre animal social y ermitaño que he encontrado en mí). De contar historias. Y de que me las cuenten. Pero no seá ni aquí, ni ahora. No creo.

Por todo eso, Esto es un señor blog echa el cierre.

 

Fin.